miércoles, 11 de abril de 2007

La situación de la burguesía vs. Realidad social.

:La situación de la burguesía vs. Realidad social.

6 PM, no hay tiempo que perder, nos marchamos a un evento único. Es inevitable ser estudiante de literatura y español y no asistir a la ciudad de Cartagena al congreso internacional de la lengua española, además la idea de playa, brisa y mar, qué más se le puede pedir a la vida. Ciento catorce estudiantes de la escuela de idiomas de la universidad industrial de Santander, tres buses en un estado no muy bueno. No importaba, lo único que queríamos era llegar para no sentir más bajo nuestra nariz el fétido olor a vómitos de tres compañeros. Las causas inevitables de un revuelto de licores

Fue un magnifico evento, al cual asistió toda la crema y nata de éste y de otros países. La sala llena, 3.500 asistentes en total. Temas muy interesantes, hubo conferencias donde se resaltó la importancia del español en el mundo y su globalización, pero en el transcurso del evento note que aquellos temas no fueron tan relevantes para la mayoría, a quienes les importo más tomarse una foto con alguna celebridad, no tan célebre, como el ex presidente Samper, Pastrana… y con un científico que aún no terminó su invento, Manuel Elkin Patarroyo. Y ni hablar de nuestro querido presidente quien cuando sonó el himno nacional de España se puso la mano en el pecho como todo un patriota español, todos arrodillados frente al rey Juan Carlos.

La verdad yo no conocía la ciudad, me pareció muy linda, claro está, solo vi lo de mostrar, problema eterno de Cartagena, una ciudad para el turista, un ente en el que la gente fuera de la zona histórica se muere de pobreza y el abandono del gobierno, y que todos ignoramos. Mientras tanto en un sitio, no muy lejos de allí, un caso indigno: mueren de hambre unos niños del chocó situación muy grave, y que todos los que asistimos lo ignoramos por completo, claro; a los medios de comunicación tal vez se les restringió decirlo para no dar una imagen tan cruel, una imagen que es cotidiana, una realidad invulnerable. Pienso en ese, nuestro diario vivir, y me he dado cuenta que nunca hemos hecho nada al respecto, es decir no sólo no reaccionamos porque había congreso; han habido sucesos que pasan cuando no hay absolutamente ningún evento y nuestra reacción es la misma, entonces utilizar al congreso de pretexto sería un poco descabellado. La cuestión va más allá, deberiamos renovar nuestro pensamiento para concientizarnos y sensibilizarnos ante problemas como estos, me he dado cuenta que las noticias a pesar de ser demasiado trágicas que rayan en lo amarillista no son de asombro para nosotros

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Lo que aprendí leyendo a… ¡Que viva la música! de Andrés Caicedo

La vida de adolescente es una dolencia que se supera rápidamente, claro está para algunos. Cuando leí el libro de Andrés Caicedo, ¡Que viva la música!, descubrí en él un mundo mágico.

Yo adoro la música sobretodo el buen rock, en mi primera etapa de adolescencia lo conocí por medio de un amigo del que ya no sé nada, pero que me dejó una gran herencia musical. Uno a esa edad es muy radical, como dijo una vez un poeta amigo: “cuando uno es metalero no puede ser otra cosa más que metalero”, ahora lo comprendo. Uno es inmaduro y no ve más allá de sus narices, no se puede escuchar otro tipo de música, no se puede vestir de blanco o colores similares, sólo se aceptan los taches, el negro, los pantalones entubados y la camiseta con el nombre de “una buena banda de metal” y su círculo de amigos sólo puede ser el mismo , ojo con que entre alguien ajeno, no no no, eso es prohibido, pero con el tiempo y los años uno se da cuenta de lo absurdo que se es a esa edad.

En la novela de Andrés Caicedo la protagonista Maria del Carmen Huerta alias la mona, es una rockera empedernida que en medio de la rumba conoce la salsa, género musical que por ahora me gusta demasiado, y del que estoy empezando a conocer; uno a través del tiempo descubre otros tipos de música y que son realmente muy agradables, al fin y al cabo música es música.

Pero bueno esto es sólo una de las cosas que aprendí de este libro, otra cosa que me lleva a pensar de esta novela, única novela terminada por el autor, como una de la más impactante que he leído, es el hecho de la vida de la protagonista. Nunca he vivido el mundo como el de ella, que baja hasta el pozo sin fondo de sus propios excesos, pero que me gustaría vivir algún día. Lo haría de no ser por la herencia que nos dejó la religión y esa moral occidentalista que nos vende la idea de que todo es pecado, no hagas esto, no hagas aquello, se ve mal. Realmente yo no podría hacerlo me acusaría la conciencia, por eso pienso que al leer ésta novela es una forma de liberarse, es vivir con la protagonista uno a uno sus momentos de goce, de extremas aventuras; además rescato mucho el hecho de que el autor escogiese a una mujer para desarrollar este papel, a una mujer con alma de hombre, arriesgada y sin temor alguno. Sobretodo en una cultura machista donde la mujer siempre ha estado sometida; si un hombre tiene más de una mujer se le considera todo un macho cabrío y se le halaga su accionar, pero si se invierten los papeles, pobrecita de ella, la despellejarían viva, esto sin ánimo de llevar u un debate de feminismo.
En fin es una mujer a la que no se le ve mal todo lo que hace, nada mal, al contrario es toda una heroína, mi heroína.