miércoles, 7 de marzo de 2007

Taller de lectura de textos literarios para tener una aproximación a varios autores y sus respectivas obras. Juguemos a descubrir ¿quién es…?

A continuación presentaré un taller de lectura dirigido a estudiantes de sexto grado entre edades de 11 o 12 años, una etapa en la que resulta difícil lograr que se interesen por la literatura, en un mundo en el que todos los aspectos de nuestra vida suceden a una velocidad constantemente acelerada, por consiguiente los alumnos pierden el interés por las áreas relacionadas con las ciencias humanas tales como la literatura que es mi punto de partida.

Problema: ¿cómo hacer que los estudiantes conozcan no sólo la vida de los autores sino su obra e iniciarlos en la lectura de la misma?

Descripción del problema: Este taller surge ante un hecho que es imposible pasar inadvertido; el día del cumpleaños del novel colombiano Gabriel García Márquez, un noticiero local hizo una entrevista a unos estudiantes de un colegio llamado con el mismo nombre del autor y les preguntó que ¿quién era Gabriel García Márquez? Y un alumno respondió -un escritor, y ¿qué escribe? -novelas, y ¿qué novelas ha escrito? -“la hija del mariachi” sin ánimo de burla; no conocen la diferencia entre novela y telenovela. No hay interés de iniciarse en los libros sólo persiste la fijación por las cosas que la tecnología y la globalización acarrean consigo.

Marco teórico y proceso del taller: Observando la problemática, presento este taller, teniendo como base algunas de las sugerencias del Ministerio de Educación colombiano, contenidas en los lineamientos curriculares, que aboga por una lectura del sentido,[1] para intentar remediar estas falencias y lograr que los estudiantes estén en capacidad de realizar el ejercicio de la lectura, sacando el mejor provecho de ella y que no sólo conozcan la vida y obra de escritores reconocidos por sus logros, sino iniciarlos en la lectura de los mismos, sin necesidad de hacer todo al tiempo, como bien dice el conocido refrán lo importante no es la cantidad sino la calidad.

Para el desarrollo de este taller quiero hacer énfasis en tres competencias específicas; la competencia enciclopédica, literaria y parte de la poética, pues sólo se trata de una animación a la lectura, de la que nos habla un libro llamado “Actividades creativas en lengua y literatura” de los autores E. Santiago Martínez y Ana Maria Santos quienes en su primer capítulo nos muestra la importancia de crear una conciencia lectora en los estudiantes, es necesario fomentar el hábito de lectura porque al leer el estudiante desarrolla la imaginación, amplia los esquemas verbales, aumenta los pre-saberes y desarrolla el espíritu crítico y el gusto estético, primordial preocupación de los lineamientos curriculares que ya no se centran solamente en la parte normativa sino en la producción de nuevos textos a partir de textos leídos.

El tiempo de éste taller es sólo de dos horas y en dos horas es imposible conocer la vida y obra de varios autores, trataré de mostrar como se podría traer a contraposición al aula de clase a un autor desconocido por los estudiantes. En este caso el escritor, antes mencionado Gabriel García Márquez y su obra “Doce cuentos peregrinos”

Es necesario previo al taller, hacer énfasis en lo interesante que puede ser la lectura por placer y no la lectura en busca de información. Que el estudiante puede divertirse leyendo; para esto es necesario, y parafraseando a los autores E. Santiago Martínez y Ana Maria Santos, decirle que lo divertido de leer un texto es poder meternos dentro de él, reconocernos en él y vivirlo, con el fin de crear expectativas. Esto sólo será posible si el texto es adecuado a los intereses personales y al nivel del lector.

Así pues, se les pedirá a los estudiantes que indaguen sobre datos relevantes de la vida y obra del autor mencionado en fuentes como libros, Internet; el día del taller lo que se hará es que, a manera de comentario, se opinará algo que se haya leído acerca del autor, su biografía y algo del contexto en que fueron escritos dichos textos para tomar a la lectura como práctica social. Luego se dividirán los estudiantes en tres grupos y cada grupo se le entregara un cuento, en este caso El avión de la bella durmiente, Sólo vine a hablar por teléfono y El rastro de tu sangre en la nieve; Textos que podrían resultar atractivos pues hablan de historias mágicas de amor dónde se presentan problemas como en cualquier pareja o relación que han tenido una difícil situación, y que por la edad de los estudiantes facilita la lectura y comprensión de los mismos y el interés mismo de leerlos.

Se comienza por escuchar los datos claves que hayan encontrado sobre el autor y con una imagen del autor cortada en forma de rompecabezas ir formando la cara en el tablero de acuerdo con la calidad de la información, así hasta que se vea bien e l rostro de Gabriel García Márquez; luego se le da a cada grupo los cuentos correspondientes, es decir uno por grupo, ellos deberán escoger un monitor o un estudiante que realice la lectura en voz alta mientras los otros siguen la lectura mentalmente; se les da un tiempo límite para que hagan el ejercicio de lectura. Al cabo de un tiempo se rotarán los cuentos de un grupo a otro para que este otro grupo lea también el cuento y así sucesivamente hasta que hayan pasado por los oídos de todos.

A continuación se hace una puesta en común, el representante de cada grupo comunicará al resto de la clase lo que pudo comprender del cuento, qué le dice ese cuento; que narre con sus propias palabras la historia que se presenta en él, tal exposición no sólo la harán destacando cómo les pareció, sino también destacando qué perciben de esos cuentos, qué elementos hay en ellos que comunique amor, tristeza, que nos transmitan dolor, o qué otros sentimientos serían posibles notar a través de la lectura de los mismos. Puesto que según la escritora Isabel Solé en su texto de la lectura al aprendizaje nos plantea que sería muy improbable que dos personas leyeran el mismo texto y llegaran a la misma conclusión general, como también la idea de que pudiéramos aprender algo a de los textos solamente si confiaramos en nuestro conocimientos previos, por ello es necesario trabajar el contexto del autor

Con esto los alumnos consiguen saber quién es el autor, conocer no sólo un fragmento de un cuento sino tres cuentos, se sentirán atraídos hacia ellos, además pueden motivarse al uso de textos escritos para expresar la problemática por la que estén pasando, también es posible el hecho de que esos cuentos, o por lo menos uno, puede quedar fijado en su mente por las razones que sean les han atraído.

Luego se hará una actividad con los personajes, puesto que estos textos ofrecen un tema que posibilita la confrontación, la toma de distintas posturas, así pues, se le pedirá a algunos estudiantes de cada grupo que se identifiquen con un personaje del cuento (distribución de papeles) después de una minuciosa lectura para que cada alumno se identifique más fácilmente con el personaje que mas le guste o con la postura que toma. Tendrán que defender sus puntos de vista justificar o responder de sus actos a lo largo del cuento, a partir de las preguntas formuladas por los otros personajes o compañeros de la clase.

Herramientas: Para llevar a cabo este taller es necesario el uso de herramientas, como lo plantea otro texto en que me apoyo para resolver este taller, que se llama El taller de escritura, escrito por Wilson Gómez Moreno, "ya que la herramienta es el instrumento que media el acceso al conocimiento", por eso se utilizaran una confiada fuente de bibliografía de la vida y obra de Gabriel García Márquez, tres cuentos del autor que cada uno de los estudiantes tendrá es decir por 30 estudiantes de un aula de clase se llevaran 90 cuentos con la intención de que ellos conserven los textos.

Por medio de este taller espero haber logrado que el estudiante se informe acerca de los escritores más nombrados, no sólo en Latinoamérica sino en Europa y por que no, de su misma locación, por ejemplo escritores santandereanos, de los que muy poco se conoce. Con esto no sólo se logra que el estudiante obtenga información, también podrá ir pensando en las distintas maneras de contar historias, recordemos que no puede haber un proceso de escritura sin un debido proceso de lectura previo, una construcción lógica de pensamiento partiendo de la literatura misma y que además logra efectuar en ellos un pensamiento crítico frente a realidades cotidianas de la vida por medio del realismo mágico que, en este caso, el autor nos comunica en sus textos.

[1] MEN. LINEAMIENTOS CURRICULARES. LENGUA CASTELLANA. SANTA FE DE BOGOTA. COOPERATIVA EDITORIAL MAGISTERIO, 1998




Bibliografía.


LOMAS. Carlos. El aprendizaje de la comunicación en las aulas. Un texto de Isabel Solé, “de la lectura al aprendizaje”. Barcelona. Editorial Pidós.

MÁRQUEZ GARCÍA. Gabriel. Doce cuentos peregrinos. Santa Fe de Bogotá. Editorial oveja negra.1982

Martínez. E. Santiago y Santos. Ana Maria. Actividades creativas en lengua y literatura.

MEN. LINEAMIENTOS CURRICULARES. Lengua castellana. Santa Fe de Bogotá. Cooperativa editorial magisterio, 1998. Pág. 47.

Moreno Gómez. Wilson. El taller de escritura.

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Lo que aprendí leyendo a… ¡Que viva la música! de Andrés Caicedo

La vida de adolescente es una dolencia que se supera rápidamente, claro está para algunos. Cuando leí el libro de Andrés Caicedo, ¡Que viva la música!, descubrí en él un mundo mágico.

Yo adoro la música sobretodo el buen rock, en mi primera etapa de adolescencia lo conocí por medio de un amigo del que ya no sé nada, pero que me dejó una gran herencia musical. Uno a esa edad es muy radical, como dijo una vez un poeta amigo: “cuando uno es metalero no puede ser otra cosa más que metalero”, ahora lo comprendo. Uno es inmaduro y no ve más allá de sus narices, no se puede escuchar otro tipo de música, no se puede vestir de blanco o colores similares, sólo se aceptan los taches, el negro, los pantalones entubados y la camiseta con el nombre de “una buena banda de metal” y su círculo de amigos sólo puede ser el mismo , ojo con que entre alguien ajeno, no no no, eso es prohibido, pero con el tiempo y los años uno se da cuenta de lo absurdo que se es a esa edad.

En la novela de Andrés Caicedo la protagonista Maria del Carmen Huerta alias la mona, es una rockera empedernida que en medio de la rumba conoce la salsa, género musical que por ahora me gusta demasiado, y del que estoy empezando a conocer; uno a través del tiempo descubre otros tipos de música y que son realmente muy agradables, al fin y al cabo música es música.

Pero bueno esto es sólo una de las cosas que aprendí de este libro, otra cosa que me lleva a pensar de esta novela, única novela terminada por el autor, como una de la más impactante que he leído, es el hecho de la vida de la protagonista. Nunca he vivido el mundo como el de ella, que baja hasta el pozo sin fondo de sus propios excesos, pero que me gustaría vivir algún día. Lo haría de no ser por la herencia que nos dejó la religión y esa moral occidentalista que nos vende la idea de que todo es pecado, no hagas esto, no hagas aquello, se ve mal. Realmente yo no podría hacerlo me acusaría la conciencia, por eso pienso que al leer ésta novela es una forma de liberarse, es vivir con la protagonista uno a uno sus momentos de goce, de extremas aventuras; además rescato mucho el hecho de que el autor escogiese a una mujer para desarrollar este papel, a una mujer con alma de hombre, arriesgada y sin temor alguno. Sobretodo en una cultura machista donde la mujer siempre ha estado sometida; si un hombre tiene más de una mujer se le considera todo un macho cabrío y se le halaga su accionar, pero si se invierten los papeles, pobrecita de ella, la despellejarían viva, esto sin ánimo de llevar u un debate de feminismo.
En fin es una mujer a la que no se le ve mal todo lo que hace, nada mal, al contrario es toda una heroína, mi heroína.